"Creed: La leyenda de Rocky" 2015 - Ryan Coogler


EL ALUMNO DE SYLVESTER STALLONE
Al final, no pudo ser…Stallone no ganó el Oscar, que fue para Mark Rylance por "El puente de los espías". Un actor de método inglés le arrebató la preciada estatuilla al potro italiano. Pero añadiéndome a lo que dijo Schwarzenegger, para mí Stallone es el ganador. Con "Creed" se demuestra de nuevo que, si sabes lo que vales, ve y consigue lo que quieres, dicho por Balboa a su hijo en el anterior film de la saga. Ryan Coogler siguió a rajatabla la frase que he comentado para buscar y encontrar sin descanso a un Sylvester Stallone que ya había acabado con su icónico personaje, dándole lo que en "Rocky Balboa (2006)" se consideraba como un más que digno film manufacturado con pasión, tesón y emotividad.
Pero el final no le había llegado a Rocky todavía….Nadie, ni siquiera yo apostaba por una nueva entrega de la saga, augurando un posible estiramiento con, únicamente fines comerciales, pero….estaba quivocado. "Creed" se erige como una maravilla cinematográfica, digna, profunda, inspiradora y evocadora del genuino espíritu de superación. Stallone tomando el testigo de su maestro Burgees Meredith (Mickey), es el maestro pugilístico de Creed, el hijo de Apollo, el amigo fallecido, aquel que ayudó a perfeccionar el estilo de boxeo necesario para vencer en su momento a  Mr. T (alias Clubber Lang) y Dolph Lundgren (Iván Drago).
Sylvester Stallone ahonda en su personaje fetiche para sacar de él lo mejor de sí mismo, afrontando el esperanzador entrenamiento de su aventajado alumno, encauzando la fuerza y la arrebatadora energía de Michael B. Jordan, un muchacho con buen corazón, con las ganas y la determinación suficientes para saber que, si el alumno está preparado, el maestro aparece. El maestro es Rocky, él es el alma del film, apadrinando al hijo de su desaparecido amigo, asesorando, encauzando y forzando al máximo a Creed Jr. para que éste se convierta  en campeón con corazón, espíritu, energía y deportividad.
Michael B. Jordan arrastra un bagaje que lo convierte en el alumno perfecto, en el compañero perfecto, en el amigo idóneo para un Rocky que deberá enfrentarse a una adversidad que va más allá de las esquinas del cuadrilátero. Los dos amigos como alumno y tutor descubrirán que la vida pese a ser sufrida, desgarradora y frustrante, puede ser distinta. Cada uno a su manera se colocará los guantes de púgil para luchar cara a cara con aquello que es necesario hacer para vencer, en el ring y en la vida.
"Creed" contiene momentos ilusionantes, que penetran muy hondo si eres fan de la saga "Rocky", sellando una leyenda que rememoro con nostalgia e inspiración.  Momentos tales como el motorístico acompañamiento a B. Jordan mientras corre por las calles saludando a Balboa, que le mira desde lo alto en una ventana, y el combate en el que el "cachorro de Creed" se levanta enérgico de la lona cuando parecía desfallecer por los golpes recibidos, con una música que hace que el público se venga arriba al escuchar levemente a la reconocidísima banda sonora de Bill Conti.
El carisma y el vigor son el lazo que envuelve a "Creed", una película recomendable que es un pedestal para Stallone, un pedestal desde el que puede verse un pasado encomiable y un futuro digno de homenajear.

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Comentarios: 1
  • #1

    Cristina Ochoa (martes, 04 octubre 2016 12:09)

    Hola, Cristóbal:

    Mencionas en tu post "el carisma y el vigor" de "Creed". ¡Puedes hacértelo propio! Tus artículos desprenden carisma, vigor... y pasión. Transmites. Destilas entusiasmo. Y eso engancha.
    Enhorabuena. ¡Un abrazo!